martes, 7 de junio de 2016

Termas en Ourense



El valle del Miño en la zona de Orense ya estaba habitado en la época castreña como prueban los asentamientos del Castro de Oira, San Tomé y Valdegola así como el asentamiento originario en las proximidades de As Burgas, las fuentes de agua termal en torno a las cuales se conformó la ciudad romana.
El origen de la ciudad es romano, aunque existen dudas sobre la etimología del topónimo Orense. La primera teoría señala que fue bautizada por los romanos posiblemente como «La ciudad del oro» (Auriense) por su enorme abundancia de este metal, lo que la convirtió en una importante ciudad de la provincia romana de Hispania hasta que se agotaron sus reservas Taquae urente («aguas abrasadoras»), o del germánico warmse («lago caliente»), por sus conocidas fuentes de aguas termales, conocidas como Burgas (nombre derivado del bajo latín burca, que significa pila).


  • Pozas de A Chavasqueira                                                                                                                 Su manantial, que suministra caudal a tres piscinas externas en cascada con temperaturas de 38 °C a 41 °C, brota en el interior de una construcción de granito denominada Templarium (con terma interior, piscina fría de contraste y un futuro Sudarium). Conocidas desde antiguo, se denominaban «Caldas do Bispo», por el obispo que las mandó acondicionar. La edificación de
  • piedra original que forma parte del conjunto actual era parte del primer balneario que se construyó en esa zona y que se encontraba más cercano al manantial de «O tinteiro» pero del que en la
    actualidad no se conserva ningún resto ya que quedó bajo el puente de la carretera que discurre paralela al río. El conjunto arquitectónico, como un antiguo templo japonés, está realizado en
    madera y se completa con un jardín de piedra inspirado en la milenaria cultura 
    Zen. Las dos surgencias, con temperaturas aproximadas de 64 y 58 °C, brindan aguas bicarbonatadas sódicas, fluoradas, litíniticas y sulfuradas de mineralización media, ideales en el tratamiento de reumaartritis oasma y para mejorar el funcionamiento de los aparatos respiratorio y digestivo. Hoy, el termalismo lúdico-preventivo constituye una forma sana y divertida para toda la familia, de combinar ocio y salud.
Tres cousas hai en Ourense
que non as hai en España,
o Santo Cristo, a Ponte,
e as Burgas fervendo auga.

  • Manantial do Tinteiro
Fuente de aguas termales, de uso gratuito, a 500 metros de las anteriores. Este manantial atrae a agüistas de toda la península y de Portugal. Contorno rehabilitado recientemente por el Concello («Ayuntamiento»). Recomendado para enfermedades de la piel y cicatrices. Técnicamente se consideran aguas fluoradas, sulforadas, sódicas y bicarbonatas y manan a una temperatura inferior a las anteriormente citadas (43 °C).

  • Burga do Muíño
Gran piscina termal al aire libre, de uso gratuito, está situada junto al Muíño da Veiga, en una gran área recreativa, en la zona de Quintela de Canedo. A tres kilómetros del Tinteiro por el paseo peatonal asfaltado en la margen derecha del río Miño.
  • Burgas de Outariz
Sus aguas manan a una temperatura de 60 °C, en dos puntos diferentes siendo apropiadas para reuma y artritis. En una de ellas se ve incluso aparecer el manantial directamente de la fisura de la roca, lo que la hace más llamativa. Se han construido unas termas al aire libre y una pasarela que comunica las dos orillas. Consta de cinco círculos empedrados sumergidos donde la temperatura de cada uno de ellos varía desde la más fría (36 °C–38 °C) a la más caliente (60 °C). Se trata de sumergirse y quedarse sentado con las piernas estiradas, siendo lo único que sobresalga la cabeza. No se debe exceder este tiempo de 15–20 minutos. Son totalmente gratuitas y se puede llegar a ellas mediante un tren turístico que recorre la capital.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Moviles